Hombres libres en la repoblación del territorio

 

El concepto de presura asume una composición fragmentaria entre propiedad, libertad aprehensión y escalio. Ahora bien, el concepto se deriva de la figura jurídica de la presura donde los mismos conceptos pertenecen al acto de un yo que aprehende sobre una tierra yerma para producir en escalio. El presurista, que no el presor, ya que este pertenece a la figura de derecho, es el que comprende y ejerce el concepto de presura pero a nivel filosófico. Por ello, mientras que para la presura la propiedad es posesión para la presura la propiedad ante todo es la del espacio proxémico, que equivale al cuerpo. Esta idea empieza a ser desarrollada por Fichte en su Fundamentación del derecho natural sobre la doctrina de la ciencia, donde termina diciendo que el porvenir de este cuerpo que se desarrolla sobre sí mismo es el no-estado. Ahora bien, esta propiedad del cuerpo sobre sí mismo, como primera norma del presurista se ofrece sobre todo ante cualquier hombre libre y esto ocurre a menudo en la repoblación de España. Gracias al casi nulo influjo del feudalismo en España, donde el señor tenía potestad sobre la vida de sus siervos, es difícil que se pueda explicar un feudalismo en España ya que ante todo predominaba la propiedad sobre sí mismo debido a la falta de medios para esa repoblación de los territorios reconquistados. Sea en régimen de presuras, aprisios, presuras colectivas, enfiteusis, alfoces, alodios etc., el repoblador ante todo era dueño de sí mismo y por tanto libre.  Así que si incluso hubieron donaciones reales, encomiendas repartimientos de tierra a nobles y señores en toda la época del territorio fronterizo, muchas veces se vieron obligados estos a conceder privilegios en forma de concejos, fueros o algún tipo de motivaciones para repoblar estas tierras, que fueron ocupadas por “presuristas” hombres libres propietarios de su propio cuerpo, que labraban la tierra (emprendían una acción con su trabajo) en la materia o lugar (amplitud del mercado) que ellos juzgaban. Además sus acciones se convertían en posesiones que ofrecían como intercambio para otros productos o servicios. La temposuralogía del presurista o del hombre libre se puede exponer en varias fases:

 

1ª Siglo X-Presuras y aprisios. Los hombres libres ocuparon las tierras sin orden real y sin depender del rey. Es el momento más puro de la libertad y la propiedad propia, ya que no se dependía de nadie nada más que de sí mismo y de lo que producía la tierra. Las presuras se forman en el reino astur-leonés mientras que las aprisios se establecen en Cataluña incluso hasta el siglo XI, sobre todo en las comarcas costeras, el Penedés, el Ampurdán, el Vallés.

 

2ª Siglo XI– Comunidades de Villa y Tierra. La repoblación se dirige hacia la frontera del Duero o los Extrema Dueri, aunque ya empieza a necesitarse la aprobación del rey para la ocupación espontánea. Aun así, la población es de hombres libres, que abandonan su vida anterior por la incertidumbre de la frontera, pero por mayores ansias de libertad. El tipo de repoblación son la comunidades de villa y tierra donde se la vida se organiza alrededor de la villa en forma de concejo. Estas comunidades de villa y tierra obtendrán el derecho de propiedad o posesión de ella otorgados por el rey, junto con su capacidad de organización. Estas comunidades tendrán autonomía propia con una normativa jurídica como los fueros, con los privilegios que ello acarreaba que era la propia libertad, por lo que tanto el campesino como el villano de estas comunidades gozaban de una gran libertad.

 

3ª Siglo XII– Señoríos jurisdiccionales. En España había muy pocos señoríos territoriales en esta época cuando aparecen esta nueva figura jurídica de propiedad de la tierra, donde el campesino no era un hombre libre sino un siervo. En cambio el señorío jurisdiccional aparece cuando se van alejando las fronteras y las comunidades de villa que son de realengo pasan a ser señoríos jurisdiccionales. Esto no significa que pierdan su condición de hombres libres ni que el señor tenga propiedad sobre la tierra, sino más bien parece los primeros atisbos de lo que hoy conocemos como el Estado extorsionador, donde el excedente de producción del emprendedor-presurista pasa a manos del Señor-Estado.

 

4º Siglo XIII– Concejos Reales y Fueros. Las concesiones territoriales se dieron a las Órdenes militares y a la nobleza guerrera mientras que para la repoblación de las ciudades se instituyeron los Concejos Reales, con las Carta Puebla, que se otorgaban una serie de libertades y privilegios donde el poblador era libre y propietario de su cuerpo, ya que el Señor no tenía el derecho sobre su vida, como era propio del feudalismo.

 

La repoblación en España se hizo con hombres libres, que comprendían la importancia de ser propietarios de sí mismos y de su propio cuerpo. Las ideas de un pseudo-feudalismo en España no son más que el acontecimiento de la fiscalidad o el gravamen por el exceso de producción en el siglo XII. Es el Estado quasi-feudal del que todavía no nos hemos apartado, aunque sí que ha existido siempre la figura del emprendedor-presurista que inicia actividades para conseguir bienes propios.

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