Presura y clase social

 

En nuestra semántica presurista hablar de clases sociales es establecer ya las diferencias, al introducir el constructo de clase, que en realidad es un invento marxista. La teoría de clase social enfoca una historia desde una concepción del materialismo histórico o en su defecto en las ideas weberianas de clase, pero dentro de una temposuralogía los constructos de clase no tienen efecto. Desde una perspectiva conceptual de la presura basada en el yo-aprehendí-y-trabajo-en-escalio, la idea que prevalece es la de la posesión de la acción del cuerpo en una esfera de libertad. Para ello existe una nueva semántica que surge en todos los momentos en el tiempo de la temposuralogía las condiciones adecuadas para definir el concepto de presura. En el caso de los reinos cristianos para la repoblación de la tierra, estas condiciones no ofrecían una explicación de una conciencia de clase, idea por la cual el materialismo histórico parte para su clasificación virtual sino más bien desde la hermenéutica del presurista o acercándonos a la realidad de su pensamiento. ¿Acaso era consciente de su clase el presurista en la lucha por el territorio? ¿Existía una diferencia social cuando no se tenía plena conciencia de lo social? Hay muchos conceptos filosóficos y sociales que han sido construidos a posteriori de cada época. Para una explicación temposuralógica nos tenemos que atener al pensamiento de la época y acercarnos a una interpretación aproximada del concepto puro. Por ello es diferente hablar de presor que de presurista. El presor es el que constituye la figura jurídica de la presura mientras que el presurista es la consecuencia del actor del concepto filosófico creado y esbozado para acercar las diferentes épocas a una idea equivalente en el tiempo, para una explicación de la historia del concepto que es la temposuralogía.

 

En el caso del tiempo de la repoblación no existían clases sociales entendidas desde el punto de vista marxista. Existía el territorio como medio de inmanencia, que daría lugar al concepto de presura. El medio de inmanencia era la tierra y el concepto era el yo que toma la tierra y la trabaja, lo cual acota el término, que es el origen de un pensamiento conceptual. Además en ese medio de inmanencia, que era el territorio coexistían diferentes actores no solo el presurista, sino el hidalgo, el villano, el solariego e incluso el antiguo siervo desvinculado de sus ataduras. En ese medio de inmanencia geográfico había incertidumbre y temeridad coexistiendo en reciprocidad, es decir, el concepto de presura dentro de la tierra como medio y como acción del trabajo se compartía el principio de reciprocidad en cuanto a  la inseguridad y la decisión dentro del marco de la frontera. El límite como horizonte en tanto que concepto filosófico es una diferencia de contrarios, en este caso, la inseguridad por mantener la presura y la decisión y la confianza para salir adelante.  

 

Por ello, es difícil hablar de clases sociales entendidas en la diferencia de una sociedad que compartía el mismo territorio con la misma idea de lucha fronteriza y defensas del territorio. No veo que se admire los valores jerárquicos que tanto Hegel, en su lucha por el reconocimiento por su teoría del amo-esclavo, propia más bien de un feudalismo europeo, y por tanto no aplicable en España ni el materialismo histórico que se basa en esa teoría ni las ideas de Claudio Sánchez Albornoz sobre el heroísmo y la fe celestial. Lo que había era un medio geográfico despoblado, como medio de inmanencia, que significa que no existían barreras verticales que producían estratificación. Por lo tanto, el pensamiento era términos de contigüidad, como aquellos pilones que definían los conceptos, que hablé al principio en el origen de la presura. Este concepto de no-estratificación e inmanencia favoreció a todos los actores por igual con el principio de acción en lo recíproco, acción en la inseguridad y la confianza, en la incertidumbre y la decisión, aptitudes que el presurista ha tenido, tiene y tendrá en una temposuralogía.

 

Como conclusión no se hablará más de clase dentro de nuestra concepción del mundo del presurista, ya que no hay teoría de clase social sino ficción cuando se habla de ella. Solo hay un medio, el territorio en la frontera, que ahora es el mercado. Se hablará de actitud o de aptitud, de medio geográfico y de momentos parecidos e iguales, donde la figura del presurista se destaque a través de la posesión de su cuerpo en el trabajo de un término en lo recíproco de la incertidumbre y la confianza, que en la actualidad se refleja en la figura del emprendedor. Lo que se pretende es abandonar toda semántica que en sí misma clasifique un pensamiento a una ideología. Por tanto, habrá que explicar que entiendo por lo qué es un concepto. El próximo post empezaré sobre el tema.

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