Geofilosofía, concepto y presura.

        Dice Deleuze que fue Nietzsche quien fundó la geofilosofía describiendo los caracteres de las distintas filosofías como la alemana, la francesa o la inglesa. Deleuze piensa que la historia de la filosofía está plagada de opiniones caracterológicas nacionales, es decir, que el tipo de filosofía que se ha hecho en cada país se debe a la idiosincrasia de cada pueblo. Así Deleuze piensa que la filosofía como creadora de conceptos aparece en Grecia y gracias al medio social-inmanente se forma la filia hacia el concepto. Por ese motivo Deleuze vincula la tierra a la filosofía.

           

    Según Deleuze incluso Kant es un geofilósofo en cuanto su filosofía es un geocentrismo antropológico. Cuando Kant realiza el giro copernicano del yo trascendental, abona el terreno para una metafísica como arquitectónica de la filosofía crítica (1).  La introducción a la Crítica de la razón pura es plena de referencias a la tierra y su relación con la filosofía. Palabras como nómadas, terreno, tierra, plano o isla de fundación, le recuerdan a Deleuze un territorio sin gobierno ni conceptos que hay que fundar y establecer. Es ese territorio yermo donde se establecerá el escalio, donde surgirá cada concepto que limitará una definición en el caso de Ortega o un territorio en el de Deleuze.

           

   Según Ortega un concepto es algo intuitivo cuando es visto, y se define entonces se fija y abstrae en la mente por la intuición. Así el concepto consiste en un extracto de la intuición. Ahora bien, para los griegos según Ortega este extracto era su logos. El pensamiento lógico procedía de conceptos que tenían una definición y que por principios también lógicos se ordenaban para expresar lógicamente. Ahora bien, es geofilosofía cuando dice Ortega que para que haya un concepto este tiene que estar acotado por su significación y esta idea procede del significado de oros en Aristóteles. Según Ortega Aristóteles usa la palabra o7roç para decir que el concepto es lo acotado que en griego es lo que en un paisaje se hace notar, lo que señala y se eleva (2). En latín su palabra correspondiente era terminus que equivalía a los montones de piedra que en principio señalaban el camino y luego delimitaban a la propiedad de cada uno. Entonces en principio el concepto es lo acotado que supone señalar o fijar algo y que para Aristóteles supone canjearlo por la definición. El terminus introduce un acotamiento particular y propio de lo que se señala en propiedad sea una tierra o una definición. Cuando se habla de término Ortega explica que es el pensamiento acotado por nuestra mente donde se acota el mismo, estableciendo lo que él llama “garantía de propiedad con que se cuenta, instrumento seguro de la propiedad con que se habla” (3). Esta idea es importante mantenerla porque más adelante se podrá establecer para hablar del concepto de propiedad por la presura.

           

      Ahora bien en Ortega los conceptos no se desprenden de cierto contenido fenomenológico. La idea de que el pensamiento acota lo visto por nosotros de las cosas, es intencional de las cosas para nosotros y nosotros  para ellas. Pero en cierta forma el concepto aunque sea fenómeno procede de la tierra y es por la tierra por la que se señala y limita en forma de propiedad, aunque en el caso de Ortega sea propiedad fenomenológica, pero neofilosófica y territorial. Es el yo-aprehendí-el-territorio-en-escalio, lo cual sería esa acotación de la presura que se transmite al orden filosófico-metafísico de realidad conceptual. Esa forma de pensar que dará lugar al pensamiento lógico también tiene una forma nacional en Ortega en sus explicaciones para alemanes, franceses o ingleses. De todas formas Ortega deja bien claro que el carácter nacional es una fabricación y de ninguna manera innato. Se va cambiando a lo largo de la historia haciendo y rehaciendo ese pretendido carácter nacional (4). Esa sería una buena explicación del actual carácter de funcionario que tiene el español, al que he aludido alguna vez. Aun así Ortega explica que un concepto como el colectivismo contiene un carácter nacional en cuanto explica que es una noción que parte de lo francés, incluso matiza el pretendido descubrimiento de lo social por los alemanes (5). Incluso matiza que el carácter nacional está ligado al lenguaje en cuanto comprende las diferencias que existen en el lenguaje de las lenguas románicas y el lenguaje displicente de la lengua inglesa. Por eso dice Ortega que el inglés es un pueblo de hombres piadosos, ingenieros y comerciantes, pero no de escritores,  desvalorando así toda palabra escrita en lengua inglesa con respecto a las lenguas romances (6)        

           

      Deleuze explica que los caracteres nacionales son los que marcan la historia de la filosofía como opiniones filosóficas. De esta forma comprende que los franceses son herederos del cogito cartesiano mientras que los alemanes se identifican con lo absoluto que en el lenguaje deleuciano es un fundar así como el cogito construyen y los ingleses habitan. Desde esta perspectiva la filosofía occidental que es donde se construyen los conceptos en la tierra supone que el pensamiento del cogito francés es un construir un concepto mientras que lo alemán en cuanto lo absoluto es un suelo en el que fundar y lo inglés es el habitar el concepto. Así según Deleuze para que un concepto se exponga en geofilosofía se tiene que dar la trilogía del fundar-construir-habitar en un territorio, que en mi explicación es lo que consiste el concepto de presura. Los ingleses proceden por la costumbre, es decir, se adquiere un concepto contemplando de tal forma que dicen que el yo es una costumbre(7) De esa forma el espíritu nacional plasma la filosofía de un concepto de un filósofo o viceversa. Deleuze desestima el carácter filosófico español e italiano como creadores de conceptos por estar demasiado “próxima” de la Santa Sede. Ahora bien esta limitación del concepto como expresión caracterológica de un pueblo se plasma en “Estados de derecho” donde lo filosófico se trasforma en la expresión de derechos, donde lo filosófico francés pasa a ser contractual, lo ingles convencional y lo alemán institucional. Esto es debido a que la filosofía francesa en realidad es un contrato social cuando se transforma en un estado nacional de derecho imprimiendo así a los conceptos bajo el prisma contractual. Lo mismo sucede al carácter inglés y alemán que marcan los estados de derechos bajo perspectivas las opiniones históricas de su carácter nacional que corresponde a sus conceptos  filosóficos.

          

             En realidad lo jurídico es una pactología como la expresión de una acción para elegir el mejor medio para conseguir un fin como esencia de la polihermenéutica, la proairesis. Esta es una idea básica en el concepto de construcción de la presura en base a la metafísica de Aristóteles como un arconte para la construcción de una vida social. Si se consigue universalizar la pactología y polihermenéutica a través del mercado, la relación por encima de los estados, que es la expresión del derecho y el dialogo, lo que se comprende es la acción de elegir los medios dentro de la prudencia social y esta es la proairesis aristotélica de los señores de cada casa. Ellos son los que mantienen una idea no nacional al margen del carácter originario de cada pueblo. Lo que se identifica universalmente es la unidad global para tomar determinaciones no localizadas en ningún estado nacional y esto se comprende en cuanto hay una casa con un señor que tiene la capacidad de prever y en consecuencia elegir la acción adecuada, la empresa como expresión del concepto de presura en cuanto al mercado. Es en cierta medida la noción de polis aristotélica  como un todo global compuesta de unidades formadas por casas. Ahora bien, hay que tener en cuenta que lo jurídico en la presura es un acuerdo, una pactología, siempre implícita de comprender el escalio como parte de la propiedad. Esto quiere decir que en el concepto individuado de presura ya va contenido el reconocimiento de que lo propio es jurídicamente o pactológicamente privado.  


1 Deleuza ¿Qué es filosofía?, pág. 108

[2] Ortega, La idea de principio en Leibniz pág 59

[3] Ibíd., pág.  60

[4] Ortega La Rebelión de las masas 264

[5] Ibíd.., pág. 37

[6] Ibíd.., pág 266

[7]¿Qué es filosofía?, pág. 107

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