Repoblación y propiedad en la Valencia del siglo XIII

 

El espíritu de la frontera que existía antes de la conquista de Valencia por Jaime I en 1238 era la misma incertidumbre y temor que prevalecía en toda el límite de los reinos cristianos en la época de la repoblación del territorio por los hombres libres. Así la actual frontera que existe entre Aragón y Valencia ya fue establecida en el siglo XII, cuando todavía Valencia era un reino taifa. El rey aragonés Alfonso II organizó la defensa de la frontera por fortificaciones que pasaban por Teruel Alfambra y Cutanda, que una de ellas se transformó en una comunidad de defensa fortificada mientras que Alfambra dio origen a una orden miliar que junto con Hospitalarios y Templarios se adjudicarían el papel de defensa de la frontera. Lo curioso del caso es que cuando empieza la repoblación después de la conquista del territorio, estas órdenes participan muy poco en el reparto de tierras, ya que Jaime I intenta que el futuro Reino de Valencia no se constituya por los poderes de la Iglesia o de la nobleza sino que los hombres libres tuvieran su propiedad, es decir, aquellos que hubieran colaborado en la empresa de conquista de la tierra a los musulmanes y las órdenes fueron reticentes a esta empresa salvo la resistencia en la frontera. Las órdenes, los caballeros en principio fueron un poco reticentes a la llamada assusment crucem para la conquista de Valencia..

 

Aun así se produce el llamado Llibre del Repartiment u ofrecimiento del reparto de tierras a los que habrían participado en la conquista. Se había ofrecido antes de ella a los peones que concurrieran en ella dos yugadas y una casa, mientras que a los caballeros se les prometió el doble. El éxito fue tal que faltó tierra para poder dar mientras que muchas casas quedaron desocupadas, además de que muchas de ellas fueron ocupadas y desocupadas ya que para que existiera propiedad tenia que existir lumbre todo el día es decir que fueran habitadas.  Aun así Jaime I se atuvo de ofrecer estas casas a la clerecía o los nobles para que obtuvieran cierto monopolio de los bienes inmuebles de la zona de Valencia. Incluso cuando instituyó los Fueros de Valencia hizo constar la libertad de los súbditos, cuyos consellers estaban formados por los gremios y profesiones libres artesanales. Los propietarios libres se hacían con el control de su propia gestión en cierto sentido bastante autónoma. Asimismo la educación permanecía fuera de la iglesia siendo organizada dentro de los derechos forales otorgados por Jaime I donde estos propietarios artesanales tenían la libertad de enseñanza para crear universidades dirigidas por ellos mismos. 

 

Con respecto a la repoblación y el repartimiento de tierras, quedó anotado ese registro llamado propiamente Llibre del Repartiment. Lo curioso es que después de aquella empresa solamente hubo un aumento inicial de nuevos repobladores en número de dos mil personas, lo cual hace que se busque soluciones a la expropiación de las tierras de los musulmanes para que no emigren y continúen en las mismas haciendo su labor de producción y otorgando ciertos derechos. Se habla de que estos musulmanes se convierten al cristianismo y así se explica como el número de pobladores se incrementa en unos años, considerándolos dentro con los mismos derechos forales que los cristianos[1]. 

 

De todas formas, a pesar de que se habla de modos de producción feudal en los historiadores afines al materialismo histórico, hay que comprender que este existe mientras el señor tenga pleno derecho al tiempo, al cuerpo a la vida y a la libertad de su siervo y esto tampoco ocurre en Valencia y su territorio. Ocurre lo de siempre en España con respecto a la repoblación, que los señores tienen que conceder todos los derechos que puedan otorgar a los llamados súbditos, que en realidad son propietarios libres, donde las tierras fueron dadas en alodios o en enfiteusis[2]. Este tipo de propiedad alodial se mantuvo en España por mucho tiempo, lo que supone no pagar ningún impuesto privado al señor. La propiedad alodial fue propia también de nuestra comarca Alcoy, que a mi juicio por este motivo se transmite de un modo arquetípico el carácter tan independiente de la zona. Esta perspectiva implica que en Valencia se dio de hecho la posesión de los bienes de carácter libre así como la propiedad y libertad del propietario alodial en la nueva repoblación del territorio, una forma de mantener el concepto de presurista.

 

Por otra parte en los Fueros valencianos existe un pequeño apartado que recuerda a la figura jurídica de la presura cuando se dice que las tierra que en tiempo de moros no estaban cultivadas podían hacerlo cualquier cristiano solo con el hecho de ser roturada si estas no habían entrado en el Repartiment. A esto se le llamó escaliament[3]. De todas formas este tipo de presura valenciana, si bien se podía apropiar de las tierras no roturadas por los moros y no se necesitaba ningún tipo de transmisión, estaba sujeto al impuesto municipal de la zona, lo que no sucedía en principio en la presura astur-leonesa ni los primeros años de la presura valenciana. Esta figura se dictó en la primera parte de los Fueros en 1261, que posteriormente fue ampliada en 1271 que fue cuando se instauró el derecho de impuesto municipal sobre todas las tierras yermas y cultivadas posteriormente por los propietarios libres[4]. Estamos hablando de un tipo presuras en el siglo XIII en España. Entonces, ¿qué tipo de feudalismo tardío o modos de producción feudal se puede afirmar en el contexto general de la repoblación en España? Por otra el derecho a adquirir la tierra aparece en los Fueros valencianos de 1271 como una accesión por nacimiento, aluvión, siembra, plantación, edificación, por especificación y por hallazgo.

 

Desde esta perspectiva se observa que en la repoblación de Valencia, donde existió una frontera que hubo que traspasar con la incertidumbre que ello traía, también apareció la presura o escaliament, en cuanto que se podía roturar en tierras yermas de moros. Lo más importante además de esta anotación, que el materialismo histórico le gusta ocultar para explicar sus teorías económicas generales de modos de producción feudal, era la existencia de propiedad alodial y enfiteusis que explican la existencia de propietarios libres. El énfasis de esta situación es sostener un enfoque, no de modos de producción materialista sino la importancia del carácter de la repoblación con propietarios libres, en el concepto mismo de Locke, de libertad de acción de su propio cuerpo, que es el concepto mismo de presura resumido en el yo-aprendí-este territorio-y-lo-cultivo-en-escalio. Esa idea es la base del concepto de presura, aunque en régimen alodial o de enfiteusis sería un modo de posesión de los bienes manteniendo la propiedad del cuerpo y la libertad de acción, y no estar sujeto a las ataduras de un señor feudal. Esta idea tampoco existió en la Valencia del siglo XIII.


[1] Ubieto Artete, Orígenes del reino de Valencia Tomos I y II.

[2] Febrer M. Dominio y explotación de la Valencia foral, pág. 40

[3] Febrer M. Dominio y explotación de la Valencia foral, pág. 43

[4] Febrer M. Dominio y explotación de la Valencia foral, pág. 44

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