Clases de presuras (II). La presura oficialista

La presura oficial fue el modo en que el rey ocupó tierras en provecho de él mismo. A pesar de existir un derecho de ocupación por ser vencedores de los moros eso no le otorgaba licitación jurídica sobre la tierra a no ser que él mismo se dedicara a la repoblación o gente en su nombre. De ahí que el rey no tuviera posesión de la tierra y tuviera que encargar a sus directos familiares esa ocupación. Tanto Ordoño como Alfonso se ocuparon de constituir sus propias presuras, llamadas oficiales, como por ejemplo la de Ordoño I que adquirió una heredad por Prusia en la Torre de Santa Maria Alba en León o Alfonso III que por medio de sus siervos tomó en presura la villa de Alkamin[1].

Hay numerosos testimonios de la toma de presuras oficiales tomadas por el rey o por condes obispos abades realizadas por ellos mismos o por parientes y gente en su nombre. Muchos de estos presores o presuras aprehendidas por ellos también fuero por homines u hombres libres que actuaban en su nombre, sobre todo en relación al rey Alfonso III. La presura de la villa de Orniola por Bermuda Gatónez  hijo del conde Gatón las tomó en nombre de su padre es un ejemplo de este tipo de presura oficial por parte de gente allegada a nobles, abades o al rey mismo. Si bien existían numerosas presuras oficiales, que otorgaban un derecho de posesión sobre la tierra y sus bienes a los reyes, conde y abades, tenían que ser ocupadas por el mismo sistema de aprehensión, que podían ser posteriormente donadas, en caso de que lo realizara algún siervo, o en nombre de un pariente de mayor alto rango. Aun así las presuras privadas continuaros su desarrollo ya que la tierra era abundante y de lo que se trataba era de formar una línea fronteriza como un baluarte defensivo de primera línea. aun así las presuras privadas no necesitaban o no lo realizaban ningún tipo de confirmación regia. A mi juicio esto es muy importante ya que en la presura privada no había que rendir cuentas a nadie ni impuestos ni conformidad oficial ni nada que se pareciera. El hecho de que la tierra fuera yerma y fuera cultivada a posteriori por el presurista o presor era motivo suficiente para ser reconocida la posesión de la tierra. La misma presura oficial consistía en igual figura jurídica. La consecuencia es la gran libertad que existía para la repoblación, cosa que siempre el materialismo histórico se ha encargado de presentar desde el prisma de la explotación y nunca desde la perspectiva de la libertad del propietario. Incluso la figura oficial del rey o de la iglesia tenían muchas más limitaciones que en la actualidad, ya que ahora por el mero hecho de vivir no se puede escoger ni la actividad que se requiera ejercer sin pagar tasas al Estado coercitivo, es decir, no se es libre de cultivar una presura, que en la actualidad sería la empresa. Si coexisten empresas oficiales, corporaciones y empresas privadas todas ellas están bajo la tutela y coerción del Estado por diferentes medios para lastrar la actividad del propietario libre, lo cual no deja de ser curioso que en los reinos cristianos no existía. Por tanto llamar Estado a algo parecido a lo que entendemos en la actualidad por esto es totalmente diferente, ya que para hablar de Estado tenemos que emplear ese término a partir de Maquiavelo y con ciertas reticencias. No es extensible a la estructura de los reinos cristianos de la España de la repoblación.

 Por otra parte existen numerosos documentos de las presuras oficiales y de sus donaciones. Menéndez Pidal explica que los repobladores privados no juzgaban necesario ninguna convalidación rápida de su toma de posesión ni tan siquiera precisa. Solo la palabra del presor era determinante para donar su presura en caso de que lo pretendiera a alguna persona o a la Iglesia como ya hice constar en el anterior post. Poco a poco al cabo de largas décadas e incluso siglos los presores o presuristas fueron convalidando sus tierras. Si las presuras empezaron en el siglo VIII la primera que se tiene constancia de convalidación regia es una presura de Alfionso el mangono que donó a la iglesia de Oviedo en haciendo uso en términos más o menos oficiales de su potestad regia. Así en el 908 dice “in suo iure et esqualido cam aprehendit et per scripturam testamenti: filio nostro Gundisaluo tradidit.” Esto no se sistematizó siquiera hasta el siglo XI  ya que Menéndez Pidal habla de que las presuras privadas no necesitaban esa convalidación como explica en una transcripción de un diploma d epresura donde se no se observa ninguna convalidación regia: “Et fuit ipso molino ad Nuno Gomiz in presura de christianos et populatione de christanos”[2].

Desde este punto de vista Menéndez Pidal concluye que en el tema de las presuras oficales sí que existía una convalidación y donación regia por los numerosos testimonios. En cambio no está tan claro cuando las presuras eran privadas, ya que el mismo presor no las consideraba necesarias, aunque puede ser que en teoría haya existido algo de interés por esta convalidación nada clara. Además el hecho de ser una gran extensión de tierra y las distancias que había que recorrer para ello, hacían menos necesaria esa convalidación porque lo que se pretendía era establecer esa primera línea de frontera. Puede que después en algún momento el presor lo haya considerado necesario y haya procedido a esa convalidación en busca de una garantía regia por la posibilidad de la existencia de algún juicio posterior tener constancia de esa posesión, pero dentro de las conjeturas de Menéndez Pidal como él bien explica[3]. De todas formas, tanto las presuras oficialistas por orden regia como las presuras privadas sin convalidación contenían el mismo carácter de posesión de la tierra, ya que la posesión por prima presura que era la presura privada otorgaba los mismos derechos posesorios sobre la tierra, que podían donar hacia sus descendientes o a quienes se quisiera.

La presura oficial bien puede estar dentro de un mismo territorio. Si extrapolamos a la actualidad, ¿por qué no pueden existir empresas privadas al margen del Estado? Las presuras oficiales o las empresas convivían en régimen de posesión con las presuras privadas y colectivas fundamentadas en la propiedad del presor ahora presurista o emprendedor. Se consideraba el pacto, la libertad implícita en la figura del presurista. Ahora esta figura no existe y se encuentra dentro de la coerción de la libertad del Estado al individuo. Si hay algún tipo de estrategia presurista esta tiene que empezar por comprender el concepto de presura como extrapolación a la empresa privada, donde el cultivo pertenece a las ideas que pueden surgir de la empresa para intercambiar con otros individuos.  El próximo día hablaré de la presura colectiva.

 


[1] Menéndez Pidal, pág. 23, Historia de España, Tomo VII*

[2] Menéndez Pidal, pág. 26, Historia de España, Tomo VII*

[3] Menéndez Pidal, pág. 29, Historia de España, Tomo VII*

 

2 respuestas a Clases de presuras (II). La presura oficialista

  1. Pienso que la presura es una de las claves para comprender la formaci,on de los pueblitos del norte de España,sobre todo, Galicia y Asturias,y que tiene su origen en el derecho germánico (suevo),a aparte del deseo de fijar la población para crear la famosa marca hispánica,para detener al musulmán.

  2. Daniel dice:

    Muchas gracias por la aportación. Me ha servido para trabajar un texto de la Historia Medieval de la Península Ibérica, siendo yo alumno de 3º de Historia de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria.
    Saludos.
    Daniel.

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